Picaje en aves psitácidas, loros, cotorras, guacamayos, periquitos, agapornis o ninfas.

Picaje en aves psitácidas
© Paradais Sphynx

En este artículo hablamos del picaje en aves psitácidas: loros, cotorras, guacamayos, periquitos, agapornis, ninfas y , en general, otras especies de la familia Psittacidae (psitácidas) a su vez integrada en el orden Psittaciformes, pues generalmente todas ellas suelen presentar este problema cuando permanecen en cautividad, es decir, como aves de jaulas ornamentales.

Las aves psitácidas son animales que comúnmente se tienen como mascotas: loros, cotorras, guacamayos, agapornis, periquitos, ninfas…, entre otras especies provenientes de África, América y otros continentes. Una de las características que las definen es la forma curva de su pico, postura corporal recta y una inteligencia sorprendente.

Debido a las características y a la capacidad de aprendizaje y comportamiento de estas aves, algunas llegan a presentar problemas de tipo etológico (comportamiento), siendo muchas veces una señal de que algo no anda bien con el psitácido, su alimentación o el entorno en donde se encuentra.

El picaje en aves psitácidas, como es el caso de loros, cotorras, guacamayos, periquitos, agapornis, ninfas, etc., consiste en comenzar a autopicotearse su plumaje, piel, uñas y dedos, llegando a causar lesiones de gravedad por la fuerza que poseen en el pico.

¿Causas del picaje en loros, cotorras, guacamayos, periquitos y afines?

El picaje en loros, cotorras, guacamayos, periquitos, agapornis o ninfas, entre otros, es un problema que puede entrañar múltiples orígenes, entre los más conocidos se encuentran:

  • Aburrimiento por falta de incentivos como juguetes, columpios, lugares para trepar o escalar.
  • Frustración al tener un exceso de tiempo sin nada en que entretenerse.
  • Déficit de nutrientes y vitaminas por una mala dieta.
  • Ausencia de limpieza corporal (exceso de suciedad).
  • Presencia de parásitos internos como giardiasis.
  • Parasitosis externas por ácaros aunque con menor frecuencia.
  • Carencia de ciertas hormonas.
  • Enfermedades en piel y plumas ya sea por parásitos externos u hongos, que se pueden ver complicados por bacterias.
  • Factores ambientales contaminantes (humo, polvo, etc.).

Signos de alarma para detectar el problema

El picaje en aves psitácidas de compañía, loros, cotorras, guacamayos, periquitos, ninfas o agapornis es muy notorio y se manifiestan de las siguientes maneras:

  • Falta de plumas en una, varias áreas o en la totalidad del cuerpo donde el ave puede alcanzar a picarse.
  • Plumaje roto, doblado y muy débil.
  • Lesiones punzantes en zonas del cuerpo que ya no tienen plumas.
  • Garras y dedos rotos o amputados por el ave al picarse.
  • Infecciones cutáneas por presencia de bacterias en las heridas auto provocadas.
  • Disminución de la temperatura corporal del ave debido a la falta de plumaje.

De los síntomas mencionados pueden presentarse uno o varios signos clínicos.

Diagnóstico del picaje en aves psitácidas

Al tratarse de una patología donde el loro, cotorra, guacamayo, periquito, agapornis, ninfas o afines se causan lesiones de leves a severas, se debe estar consciente de que no se trata solo de un problema relacionado con la naturaleza del psitácido, por lo que cobra especial relevancia acudir al veterinario para que pueda llevar a cabo el diagnóstico correspondiente, además es importante determinar si se trata de picaje o de algún otro problema anexo, como enfermedades virales, problemas de agresividad, enfermedades cutáneas, etc.

El diagnóstico de picaje en aves psitácidas se realiza principalmente basándose en la historia clínica del ave, para saber cómo es el entorno en donde se encuentra, qué dieta es la que se le proporciona y descartar problemas de comportamiento.

Durante la consulta pueden ser necesarias pruebas de diagnóstico como raspados cutáneos, biopsia de folículos de plumas y piel, exámenes de heces para determinar parasitosis internas, pruebas hormonales específicas y sobre todo observación continua de la conducta del ave para detectar otras posibles causas del picaje.

Tratamiento del picaje en aves psitácidas

El mejor tratamiento de picaje en loros, cotorras, guacamayos, periquitos, ninfas, agapornis y afines se basa en el hallazgo de la causa del problema

Al tratarse de una enfermedad multifactorial, llegar al diagnóstico adecuado será el primer paso para facilitar un tratamiento eficaz y ayudar al ave a recuperarse.

Los tratamientos deben ir enfocados a la causa principal del problema, por lo que tratándose de falta de enriquecimiento ambiental, será necesario ampliar la jaula en donde se encuentre el ave, incentivarle a que juegue con objetos especiales para psitácidos, destinar una zona para que ella misma se haga aseo corporal, todo esto ayuda a disminuir el estrés del ave.

En caso de infecciones bacterianas, fúngicas o parasitosis el veterinario indicará el tratamiento médico a seguir para eliminar estos factores.

Los problemas nutricionales causados por malas dietas también serán prioridad en el tratamiento de picaje en aves psitácidas y así descartarlo como causa del problema, proporcionando una dieta equilibrada y adecuada que consistirá en proteínas, minerales y carbohidratos principalmente, y no solo dar un determinado tipo de semillas. Junto con el cambio de dieta, la estimulación para que el ave busque y tome su comida ella misma es muy recomendable, ya que con esto se fomenta su actividad. Los complementos vitamínicos también ayudan a que las plumas y los folículos se regeneren, siempre bajo la supervisión del veterinario.

Cuando se presentan problemas muy complicados de picaje en loros, cotorras, guacamayos, ninfas, agapornis, periquitos, etc., o en los casos de reincidencia, habituar al ave a un collar isabelino especial para psitácidos por un periodo largo de tiempo será de gran ayuda para que la renovación y crecimiento del plumaje se lleve a cabo. Al tratar de eliminar el problema de picaje en psitácidas, no se debe regañar o gritar al ave cuando se le sorprende haciéndolo, una mejor manera es castigarla cubriendo su jaula con alguna manta oscura o trasladarla a un cuarto sin luz durante 5 a 15 minutos, incluso disparar algunos chorros de agua para distraerla.

El propietario juega una importante labor durante el tratamiento y recuperación del picaje en aves psitácidas, ya que si sigue las indicaciones veterinarias necesarias, y lleva a cabo el tratamiento facilitado para el ave, la recuperación será más favorable.

Si ninguno de los métodos funcionó, quizás sea necesario utilizar algún tranquilizante o sedante, siempre que así lo estime oportuno el veterinario, aunque es un tratamiento in extremis, en el que suele ser menos recomendado a nivel facultativo que los mencionados con anterioridad.

Picaje en aves psitácidas: loros, cotorras, agapornis, guacamayos…
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