Pavo ocelado, Meleagris ocellata , un veloz corredor

Pavo ocelado, Meleagris ocellata
Pavo ocelado, Meleagris ocellata

El pavo ocelado es ave grande del orden Galliformes, perteneciente a la Familia Phasianidae, nativo de la península de Yucatán, compartiendo territorio con una pequeña porción al norte de Guatemala y de Belice.

Es un veloz corredor a la hora de huir de sus depredadores y del peligro en general. Solo vuela, aunque de forma muy vigorosa, en muy cortos trayectos cuando es estrictamente necesario, así como para subir a los árboles en donde suele pasar las noches fuera del alcance del peligro.

Aprende a identificar al pavo ocelado

Meleagris ocellata es un ave grande, de talla similar a la de sus parientes norteamericanos, pero más livianos que estos. Cuenta con una estatura que promedia entre 70 y 90 centímetros, y un peso máximo de 4,5 kilogramos, siendo las hembras un poco más pequeñas tanto en masa corporal como en peso.

Las plumas de su cuerpo son muy coloridas, entre verdes iridiscentes y tonos de bronce. Las plumas caudales son de una tonalidad grisácea con azul, y en su extremo tiene unas manchas que parecen ojos, siendo el borde brillante, de un hermoso color dorado. Las hembras son menos coloridas que los machos.

El cuello y la cabeza en los individuos de este taxón son de piel descubierta, es decir, sin plumas, de una tonalidad azul muy vibrante, matizado con pequeñas verrugas de color rojo, e igualmente presentan un anillo ocular del mismo color de las verrugas. Los machos también poseen una corona azul, con marcas verrugosas en colores cítricos como el naranja, en temporada reproductiva, estas verrugas se inflaman y se hacen más llamativas. Las extremidades inferiores son de color rojo.

Región geográfica

Distribución del pavo ocelado
Distribución del pavo ocelado

El área de distribución geográfica del pavo ocelado está restringida a la península de Yucatán en México, de donde es nativo. También se le encuentra al extremo norte de Guatemala y Belice, en ambos casos en una pequeña porción de territorio, siendo una especie nativa en esta región centroamericana.

Estos pavos eligen como hábitat frecuente los bosques caducifolios en tierras bajas, pero también pueden ser hallados, aunque en menor frecuencia, en sabanas, amplios pastizales e incluso, extensiones de terreno que fueron usadas para el aprovechamiento agrícola.

Alimentación del pavo ocelado

Son de hábitos alimenticios estrictamente diurnos, se agrupan en pequeños lotes de individuos para alimentarse. Su dieta es omnívora, alimentándose principalmente de semillas y brotes de plantas. Meleagris ocellata también puede cazar pequeños insectos como saltamontes, grillos, escarabajos en general, arácnidos y polillas (te recomiendo este post sobre las polillas), entre otros.

Reproducción de Meleagris ocellata

La temporada reproductiva comienza a mediados de febrero, cuando en los machos de pavo ocelado comienza una pequeña transformación para verse más atractivos a los ojos de la hembra. Así que se observa una corona azul más grande, con verrugas más notorias. Entre febrero y abril se da un despliegue de galantería por parte de los machos, se muestran ante las hembras luciendo sus plumas caudales, moviéndolas de un lado a otro, para luego extender su hermoso abanico y así sorprender a su posible compañera.

Las plumas primarias de ambas alas son arrastradas mientras se pavonean, emitiendo pequeños ciclos de vibraciones mientras bordea a la hembra que elige. Una vez que esta es seducida por el galante macho, la hembra se agacha en muestra de estar lista para aparearse. En ese momento ocurre la cópula. Todo este proceso se da en horas tempranas de la mañana, en zonas abiertas, pero una vez que el sol ha tomado fuerza con el aumento de las temperaturas, los pavos se encaminan de nuevo al bosque para buscar áreas más frescas.

Este periodo reproductivo solo ocurre una vez al año. Las puestas están compuestas entre 6 y 12 huevos por nido, estos son confeccionados en el suelo. La eclosión de los polluelos sucede a mediados de junio. Una vez nacidos son precoces y comienzan a acompañar a la madre en busca de alimentos. Se ha sugerido que no hay cuidados parentales por parte del macho.