Alondra común, Alauda arvensis, un ave fácilmente observable en Europa

Alondra común, Alauda arvensis
Miguel Angel Masegosa Martínez/CC BY 2.0
Alondra común, Alauda arvensis

La alondra común, conocida también como Alauda arvensis, es una de las aves más comunes de toda Europa, con presencia nativa en toda su área de distribución.

Pertenece a la familia taxonómica Alaudidae y representa uno de los grupos de paseriformes de hábitos migratorios más nutridos en toda la Eurasia. Esta especie tiene algunas poblaciones residentes dentro del territorio europeo con migraciones estacionales dentro de su misma localidad, solo variando de piso altitudinal. Debido a sus altas densidades y hábitos gregarios, estas aves suelen ser presas comunes de algunos rapaces, como el Falco peregrinus y el Elanio caeruleus.

En algunas clasificaciones taxonómicas se describen las siguientes subespecies:

  • Alauda arvensis armenica
  • Alauda arvensis arvensis
  • Alauda arvensis cantarella
  • Alauda arvensis dulcivox
  • Alauda arvensis harterti
  • Alauda arvensis intermedia
  • Alauda arvensis japonica
  • Alauda arvensis kiborti
  • Alauda arvensis lonnbergi
  • Alauda arvensis pekinensis
  • Alauda arvensis sierrae

Características de la alondra común

La alondra común es un ave de talla pequeña, alcanzando un largo máximo de 20 centímetros y una masa corporal que no supera los 45 gramos. Presenta una coloración general de tono marrón, desde el píleo y dorso hasta las plumas caudales, con el borde de sus plumas en una tonalidad más clara, así como su región ventral blancuzca y limpia. En el píleo tiene una llamativa cresta color pardo, muy notoria, la cual levanta cuando se excita en disputas territoriales o cortejos.

El pico de este paseriforme es corto, puntiagudo y ancho en su base, con un color de apariencia amarillo tostado. Sus ojos, proporcionales al tamaño de su cabeza, son de color negro sin anillo ocular, mientras que sus extremidades inferiores son de una tonalidad naranja.

Distribución

Distribución de la alondra

Esta especie presenta una muy amplia área de distribución geográfica, con poblaciones residentes y parcialmente residente desde la península ibérica hasta el extremo oriental de Asia Central. Las poblaciones migratorias boreales anidan en una región más hacia el norte, extendiéndose en lo que se denomina como la región Eurosiberiana, en una franja continua desde la Gran Bretaña hasta Japón. Las zonas de invernada se localizan hacia el norte de África, Oriente Medio y sur de Indochina. Se conocen algunas poblaciones introducidas de Alauda arvensis en el sur de Australia.

Hábitat de la alondra común

Habita en áreas necesariamente abiertas, de composición vegetal que bien puede variar según las necesidades biológicas de estas aves. En temporada de reproducción, estos ejemplares ocupan espacios amplios con vegetación media, arbustiva, en un rango de altitud no mayor a los 3200 msnm, según la región geográfica. En las regiones de invernada conviven en extensos pastizales.

Esta especie es tolerante a la presencia de los humanos y por ello pueden habitar áreas intervenidas de aprovechamiento agrícola, por lo que puede ser común hallarlas en grandes números dentro de sembradíos de cereales y otros rubros similares.

De qué se alimenta Alauda arvensis

La dieta de la alondra común puede estar condicionada a ciertas condiciones biológicas. En la temporada de reproducción, la alimentación de estas aves tiene mayor énfasis en el consumo de proteínas obtenidas de la caza de pequeños invertebrados, mayormente compuesta por arácnidos, escarabajos, larvas de insectos, ácaros, etc., así como también incluye en su dieta a lombrices y moluscos en general.

Durante la temporada de invierno, la dieta de estos paseriformes es más rica en fibras, con el consumo de brotes de plantas y cereales en extensas áreas de cultivo.

Reproducción

El periodo reproductivo de la alondra común está enmarcado entre los meses de marzo y junio, una vez que la temperatura ambiente ha superado los 10°C. Las puestas pueden variar de 3 a 5 huevos (incluso alguno más). Asimismo, están en la capacidad de tener 2 puestas por temporada reproductiva. En raras ocasiones, hay parejas que puedan alcanzar una tercera anidación por temporada.

El nido es construido en el suelo, los huevos eclosionan sobre los 11 a 13 días. Los pollos son precoces y abandonan el nido a partir de los 8 días, aunque no será a partir de los 18 cuando comiencen a ejercitar sus primeros vuelos.

Aunque esta es una especie esencialmente monógama, se ha confirmado mediante estudios genéticos, que pueden ser infieles. Las hembras pueden empollar huevos de distintos padres, sin embargo mantienen su pareja de por vida.