Herrerillo común, Cyanistes caeruleus, un pájaro llamativo entre árboles

Herrerillo común, Cyanistes caeruleus
Herrerillo común, Cyanistes caeruleus
Daniela (flickr.com)/CC BY-SA 2.0

El herrerillo común (en inglés Blue Ti), Cyanistes caeruleus, es un ave paseriforme muy colorida, entre los más llamativos del Viejo Continente, de donde es nativo. También habita en el Medio Oriente.

Se integra en la familia Paridae y existen subespecies reconocidas:


  • Cyanistes caeruleus balearicus
  • Cyanistes caeruleus caeruleus
  • Cyanistes caeruleus calamensis
  • Cyanistes caeruleus obscurus
  • Cyanistes caeruleus ogliastrae
  • Cyanistes caeruleus orientalis
  • Cyanistes caeruleus persicus
  • Cyanistes caeruleus raddei
  • Cyanistes caeruleus satunini
  • Características físicas</h2

El herrerillo común tiene blanca la parte superior de su cabeza, distinguiéndose en el medio una mancha de color azul. Otra banda entre azul y negro atraviesa desde el pico hacia el ojo, extendiéndose hasta la parte de atrás de la cabeza. Allí se une con otra banda que es azul vibrante que demarca el borde de sus mejillas y que sube hasta llegar a la base del pico. Las mejillas son blancas. La coloración del dorso es verdoso. Las plumas alares son azules, mientras que las caudales son azules por arriba y amarillas por debajo; el plumaje del pecho también es amarillo, con una corta línea negruzca en el centro (accede a más contenido relacionado con el plumaje de las aves). Sus ojos y pico son negros, mientras que las patas de totalidades azules.

El dimorfismo sexual es apenas perceptible, siendo la hembra de colores un poco apagados, además, la banda de su rostro es más delgada que la del macho.

Es pequeño, de unos 110 mm de largo desde el pico hasta la cola, y pesan entre 9,3 y 10,5 gramos.

Región geográfica

Distribución del herrerillo común
Distribución del herrerillo común

Es una especie que se encuentra geográficamente localizada en Europa, desde las islas Británicas y por todo el territorio continental hacia el occidente. Su distribución continúa en la península ibérica, incluyendo las islas Baleares, pasando por Turquía hasta el territorio iraní. Hay autores que también sugieren su presencia en el norte del continente negro.

Hábitat de elección

Habita en zonas como praderas, parques citadinos y matorrales. Generalmente se le ve posado en las copas de los árboles mientras se alimenta.


Alimentación del herrerillo común

El herrerillo común suele buscar su alimento entre ramas y flores, donde tiene mayor oportunidad de conseguir artrópodos (conoce a este filo de invertebrados) que comer. Cuenta con una gran capacidad física que le permite colgarse y hacer diversos movimientos intrincados para alcanzar todo tipo de alimentos.

Además, su dieta es muy amplia, así que consume arácnidos, insectos, larvas, coleópteros, bayas, frutos carnosos y semillas. Incluso, se ha registrado el consumo del néctar de las flores en la región de Gibraltar.

Cómo se reproduce el herrerillo común

Esta especie se adapta con gran facilidad al entorno, aprovechando incluso las cajas nido que instalan las personas para que puedan anidar. Son monógamos, aunque pueden presentarse casos de poliginia en los machos, casi siempre motivado a la disponibilidad de recursos y alimentos para aumentar el número de descendientes.

Casi siempre, los machos con plumaje más brillante tienen mejor descendencia, así que este un aspecto que evalúan las hembras antes de anidar. Construyen sus nidos en hoyos de árboles, así como en cuevas entre paredes y lugares rocosos, por ello se pueden observar reproduciéndose en bosques, jardines, parques, praderas, entre otros.

El nido es construido por la hembra, quien emplea fibra vegetal como el musgo para hacer una estructura en forma de tazón dentro de la cavidad escogida, recubriendo luego su interior con una capa de plumas, pelos y plantas aromáticas con efectos repelentes. Las plumas también son usadas para adornar los nidos.

Las puestas se llevan a cabo a finales de abril, cuando las hembras depositan diariamente en el nido 1 huevo blanco con manchas rojizas en su base. Este proceso se extiende por unos 10 días, comenzando la incubación, en promedio, en el séptimo día de puesta. La incubación la hace la hembra y se extiende por 13 a 16 días.

El tamaño y éxito de las puestas depende sobre todo de la disponibilidad de alimento para los pichones. Como en los bosques de especímenes forestales caducifolios hay mayor disponibilidad de larvas en primavera, para alimentar a los polluelos, son estos los lugares donde se observan mayores y mejores nidificaciones.

Ambos padres se encargan de alimentar a su numerosa descendencia. Los pichones abandonan el nido 18 días después de haber eclosionado.

Otros datos

Es de recibo destacar su buen estado de conservación, el el que la población parece experimentar un crecimiento en los últimos años, quizás por ello es evaluado el libro rojo IUCN como preocupación menor.

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