Celo en las aves: etapas, comportamientos y adaptaciones

Celo en las aves
Celo en las aves
Nacho/CC BY 2.0

Las aves como cualquier ser vivo, necesitan reproducirse para poder perpetuarse en el tiempo, sin embargo previo al apareamiento, las aves sufren algunos cambios físicos y hormonales, a la vez que adoptan una serie de conductas y comportamientos, que demuestran su deseo de copular, dando inicio a lo que se conoce como etapa de celo en las aves, la cual ocurre normalmente hacia el final del invierno e inicio de la primavera.

Celo en las aves y su comportamiento

El comportamiento característico del celo en las aves durante esta etapa, incluye una serie de movimientos, danzas, vocalizaciones, sonidos, demostraciones de fuerza, belleza o de alguna capacidad en particular, que usada en combinación con las anteriores, les permitirá atraer a la posible o posibles parejas.


Por lo general, en el celo en las aves, es el macho, quien lleva a cabo las exhibiciones, realizando distintas posturas y acciones. Un ejemplo impresionante, es el que muestran los ejemplares machos de ave del paraíso (Parotia lawesii), los cuales desarrollan una serie de danzas, combinadas con un despliegue de plumas, lo que provoca una estimulación visual en la hembra que da como resultado el apareamiento o el rechazo.

El celo en las aves como los faisanes y urogallos, que poseen plumas de vistosos colores, también suelen hacer demostraciones elaboradas durante la época de celo, tratando de resaltar las zonas más brillantes e iridiscentes de su plumaje, así como los patrones característicos de la cabeza y el resto del cuerpo.

Otras especies de aves, realizan demostraciones de cortejo, que implican la estimulación visual y auditiva al mismo tiempo, aumentando de esta manera las probabilidades de tener éxito para el apareamiento. Por lo general, durante el celo en las aves es el macho el que realiza las llamadas y los cantos, bien sea para atraer a la hembra o para advertir y competir con otros machos rivales. En algunas especies el sonido consiste de cantos melodiosos y enérgicos, pero en otras se percibe un sonido similar a un silbido o gruñido, dependiendo del género.

Importancia del territorio en la etapa de celo en las aves

Se ha documentado que los machos de algunas especies de aves, suelen seleccionar el territorio o el lugar donde llevarán a cabo el cortejo en la etapa de celo en las aves. Estos territorios a su vez pueden cumplir varias funciones, desde emplearlos directamente como un recurso para atraer a la hembra, servir como sitio de anidamiento o usarlo solamente como un espacio para el apareamiento y cría de los polluelos. Es por esta razón que algunos machos se esfuerzan en lograr que el territorio sea un espacio atractivo, donde la hembra pueda encontrar todo el alimento y las condiciones favorables para la reproducción y crianza. En este caso la hembra seleccionara al macho que ofrezca el mejor territorio.

Igualmente se ha documentado que la disponibilidad de recursos en los territorios, muchas veces determinará que los machos regresen a futuro a esos mismos lugares para iniciar nuevamente sus rituales de cortejo llegada la etapa de celo en las aves.

Especies de colibríes de América del Norte destacan no solo por defender sus territorios durante el cortejo, sino por lo enérgico y vigoroso que resulta el mismo. Se ha podido observar como los machos vuelan muy alto y se inclinan hacia la hembra, pero en otros momentos se posicionan frente a la hembra, moviéndose hacia adelante y hacia atrás, mostrando al mismo tiempo, las vistosas y coloridas plumas de la garganta.

Vuelo y otras demostraciones

Las espectaculares exhibiciones de vuelo, que realizan algunas aves, para atraer a los ejemplares del sexo opuesto, son otra de las demostraciones que pueden observarse durante la etapa de celo en las aves. En algunos casos se puede ver como el macho vuela en círculo, mientras la hembra lo mira atentamente. Hay ocasiones en las que pueden verse ambos ejemplares, volando en pareja, deslizándose uno encima del otro.


Aves de rapiña como los halcones y las águilas se caracterizan por las acrobacias aéreas que realizan, en las cuales se puede ver como el macho persigue a la hembra, para posteriormente copular.

El pico, al igual que la cola y otras estructuras como la bolsa gular, también juegan un papel importante durante el celo en las aves. Es de notar como los tucanes y pelícanos, dependiendo de las posturas que adopten en ese momento, realzan las características de sus picos, llamando así la atención de otros ejemplares de la misma especie, con los cuales podrían aparearse. Así mismo, el rabihorcado, ave del género Fregata, infla y exhibe una bolsa gular de color rojo brillante para atraer a las hembras durante el cortejo.

También puede observarse, como a manera de presentes, los machos le ofrecen ciertos elementos, como ramas, alimentos, frutos, hojas, piedras o presas a las hembras, para captar su atención y enviar señales de que pueden ser buenos proveedores al momento de construir los nidos o alimentar a sus crías.

A pesar de que las hembras tienden a tener un comportamiento más pasivo, durante el celo en las aves, y ser las que eligen a su pareja, en algunas especies sucede lo contrario y son las hembras las que inician las demostraciones y exhibiciones frente al macho, dándole a este la oportunidad de seleccionarla. También pueden llegar a provocar a varios machos a la vez, seleccionando aquel que presente los mejores rasgos o características, que podrían ser heredadas por la descendencia.

Cómo ocurre el celo en las aves

Aparte de los cambios conductuales durante la etapa de celo en las aves, también tienden a manifestar una serie de cambios de tipo hormonal y morfológico, que pueden presentarse tanto a nivel del aparato reproductivo de hembras y machos, como en otros órganos. La liberación de ciertos mensajeros químicos (hormonas como la prolactina) durante el celo en las aves, muchas veces se corresponde con las manifestaciones físicas y de conducta que se observan en las mismas, lo que sugiere que las hormonas pueden estimular comportamientos sexuales complejos.

Uno de los cambios observables a simple vista, que más llama la atención durante la etapa de celo en las aves, es el aumento de tamaño de los testículos, los cuales se van preparando para la producción de espermatozoides, que podrán ser almacenados hasta que surge la oportunidad de aparearse. En el caso de la hembra, la cloaca (abertura a través de la cual se ponen los huevos) se hincha, sobresaliendo ligeramente del cuerpo, a manera de facilitar la cópula. Al mismo tiempo los ovarios, también aumentan de tamaño y se preparan para ovular.

En ocasiones el celo en las aves puede durar más que la cópula, y una vez que la hembra es receptiva a un compañero, tiene lugar el apareamiento.

Bibliografía

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– Roslyn Dakin y Robert Montgomerie. (2009)
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– Visser, M. E. et al. (2009)
– Koffijberg, K. et al. (2009)
– Scholes, E. (2017)
– Foto: Nacho

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